A continuación se proponen algunas ideas interesantes de cómo estudiar en la etapa universitaria y no morir en el intento:
Organízate antes de empezar…
Seamos honestos, muchas veces hemos dejado todo para el final y tenemos esa sensación horrible de “un domingo por la noche y 800 tareas para presentar el lunes”. Debes organizarte cuidadosamente, seleccionando el lugar donde estudiarás y acondicionándolo adecuadamente, de modo que en principio no te aburras y; obviamente, no te distraigas. Tener útiles de escritorio a la mano, tu material de estudio y acceso a internet (por favor, no abuses del internet). El tiempo adecuado para estudiar continuamente debes definirlo tú; no es adecuado que fuerces tanto tu concentración al punto de no retener nada de lo leído y estudiado.
Si bien es cierto, organizarse para estudiar requiere que seas en extremo constante, debes tener en cuenta que estudiando a diario, evitas la agobiante sensación de estudiar solo para un examen o para un determinado momento. El aprendizaje perenne está garantizado.
En el salón de clases… ¡participa, pregunta, atrévete!
No tengas miedo a decir lo que opinas, ahora que estás estudiando es el momento preciso para equivocarte. Anticípate a la clase y lleva algo leído o preparado para que opines o preguntes todo lo que puedas. No dejes que una duda quede en el aire. Debes entender que está prohibido NO equivocarse, pues eres estudiante y no se espera que lo hagas todo a la perfección.
Aprovecha al máximo tu casa de estudios…
Visita tu biblioteca, tu aula virtual, conoce a tus docentes y desgástalos en preguntas que tengas acerca de las materias que conocen, busca los servicios de bienestar universitario, mentores, orientación psicológica, busca integrarte a equipos de estudio y/o grupo de estudiantes líderes que tengan participación activa en la universidad. Tienes un universo de posibilidades para incrementar tus estudios y por ende tu aprendizaje. Aprovéchalo.
Edgar Dale; autor de “El cono del aprendizaje” propone que mientras más te involucres en tu proceso de aprendizaje, más aprenderás. Por ejemplo, intenta dialogar, comentar, enseñar y/o discutir acerca de lo que estudiaste con algunos compañeros de estudio.
Al final de tanto esfuerzo, horas invertidas, amanecidas, aciertos e infortunios, exposiciones y demás, verás el fruto reflejado; no solo en una nota, sino en un genuino aprendizaje y experiencias que te servirán para afrontar tu vida profesional y personal de manera exitosa y sin morir en el intento.

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