martes, 13 de diciembre de 2016

CÓMO ESTUDIAR Y NO MORIR EN EL INTENTO

La etapa universitaria nos propone retos importantes en cuanto a nuestro desempeño académico. En nuestra formación profesional se nos presentan materias que nunca en nuestra vida hemos visto, y eso puede generar un conflicto al momento de afrontar la situación de estudiar para el curso y aprovechar el aprendizaje para nuestro futuro profesional. Sin duda alguna debemos desechar la idea de que “estudiamos para aprobar la clase” y muy por el contrario debemos adoptar una postura motivadora en cuanto al aprendizaje y la experiencia enriquecedora que vamos a adquirir.
A continuación se proponen algunas ideas interesantes de cómo estudiar en la etapa universitaria y no morir en el intento:
Organízate antes de empezar…
Seamos honestos, muchas veces hemos dejado todo para el final y tenemos esa sensación horrible de “un domingo por la noche y 800 tareas para presentar el lunes”. Debes organizarte cuidadosamente, seleccionando el lugar donde estudiarás y acondicionándolo adecuadamente, de modo que en principio no te aburras y; obviamente, no te distraigas. Tener útiles de escritorio a la mano, tu material de estudio y acceso a internet (por favor, no abuses del internet). El tiempo adecuado para estudiar continuamente debes definirlo tú; no es adecuado que fuerces tanto tu concentración al punto de no retener nada de lo leído y estudiado.
Si bien es cierto, organizarse para estudiar requiere que seas en extremo constante, debes tener en cuenta que estudiando a diario, evitas la agobiante sensación de estudiar solo para un examen o para un determinado momento. El aprendizaje perenne está garantizado.
En el salón de clases… ¡participa, pregunta, atrévete!
No tengas miedo a decir lo que opinas, ahora que estás estudiando es el momento preciso para equivocarte. Anticípate a la clase y lleva algo leído o preparado para que opines o preguntes todo lo que puedas. No dejes que una duda quede en el aire. Debes entender que está prohibido NO equivocarse, pues eres estudiante y no se espera que lo hagas todo a la perfección.
Aprovecha al máximo tu casa de estudios…
Visita tu biblioteca, tu aula virtual, conoce a tus docentes y desgástalos en preguntas que tengas acerca de las materias que conocen, busca los servicios de bienestar universitario, mentores, orientación psicológica, busca integrarte a equipos de estudio y/o grupo de estudiantes líderes que tengan participación activa en la universidad. Tienes un universo de posibilidades para incrementar tus estudios y por ende tu aprendizaje. Aprovéchalo.
Edgar Dale; autor de “El cono del aprendizaje” propone que mientras más te involucres en tu proceso de aprendizaje, más aprenderás. Por ejemplo, intenta dialogar, comentar, enseñar y/o discutir acerca de lo que estudiaste con algunos compañeros de estudio.
Al final de tanto esfuerzo, horas invertidas, amanecidas, aciertos e infortunios, exposiciones y demás, verás el fruto reflejado; no solo en una nota, sino en un genuino aprendizaje y experiencias que te servirán para afrontar tu vida profesional y personal de manera exitosa y sin morir en el intento.

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domingo, 1 de mayo de 2016

A propósito de Gergen...

Interesante libro con aproximaciones exactas acerca del Construccionismo. Todo un viaje de la mano de kenneth j. Gergen y sus "REALIDADES Y RELACIONES".


Descargar KENNETH J. GERGEN - REALIDADES Y RELACIONES 

¿La mente es extra cerebral?

Eduardo Bazán Alva

En nuestros conceptos educativos primarios acerca de la mente y su funcionamiento, hemos concebido a cada una de sus facultades como partes integradas dentro del cerebro. Procesos consientes, inconscientes y procedimentales explicados ampliamente en la anatomía cerebral para poder explicar la conducta humana. Pero ¿qué tanto nos acerca esto a la explicación de las conductas sociales? ¿Es acaso la mente un proceso individual, creado  dentro de una sola persona para ser expuesto a la sociedad y ser independiente de decisiones y acciones? ¿Cada ser humano viene con una mente y/o predisposición diferente de actuar frente a diversos estímulos? O es acaso que podemos entender y re definir este concepto de tal manera que se ajuste más a un entendimiento propicio a cambios productivos de conducta.
Si podemos definir a la mente como un conjunto de procesos, la brecha del aprendizaje debe entenderse como la interacción de experiencias; y estas experiencias están relacionadas con el aprendizaje creado en interrelación con el entorno. Es así como el mundo que conocemos se construye a través del lenguaje interactivo con todo lo que nos rodea. Nuestro sistema de valores, creencias y costumbres se han desarrollado en nuestro entorno y no dentro de nuestra individualidad. Es decir, todo aquello que creemos y creamos, se encuentra descrito en las relaciones humanas.
Kenneth Gergen describa que el proceso mental nace del diálogo con los demás; así como todos los significados de nuestro lenguaje, adquieren sentido solamente en su uso. Esto se ejemplifica  muy sencillamente cuando nos referimos a alguien que nos atrae con frases como “te amo, te deseo, estoy loco por ti, etc”; el impacto de estas frases ahora depende de los demás, obteniendo resultados como acercarse o alejarse de ti e incluso situaciones inesperadas partiendo de esa comunicación.
En tal sentido de entender a la mente de esta forma, podríamos decir que nace y se mantiene fuera del cerebro, allí donde las relaciones afloran; donde nuestras expresiones y representaciones deben ajustarse a un sistema aprendido y aceptado socialmente. De no ser así, podría brotar una imagen de “Carente de salud mental”; pues no responderíamos a una actuación convincente de lo que signifíca lo correcto y aceptable. 
Por ello; y a pesar de lo complicado que pueda ser entender a la mente como un proceso extra cerebral, se hace necesario poder tener un giro en nuestro entendimiento acerca de cómo se produce el concepto de mente y sus implicancias. Así mismo es importante entender que somos seres individuales sujetos a las relaciones personales; y eso nos llevará a tener una perspectiva amplia y profunda acerca de nuestra propia vida y el impacto generado en los procesos relaciones. 

jueves, 28 de abril de 2016

¿Orientación vocacional o Construcción vocacional?

Eduardo Bazán Alva

Alicia tiene 18 años, es una chica extremadamente cariñosa con sus maestros y familia; y uno de sus placeres es ver videos divertidos en youtube. Estudia el cuarto ciclo de la carrera de Arquitectura y los cursos se le han complicado. No tiene conocimientos de física y dibuja muy mal. Sus docentes; entre diálogos internos, sospecharon que tenía algún tipo de deficiencia académica, e inclusive un problema psicológico. Piensan seriamente que ella no tendrá éxito, pues en la carrera “no la hace”. Si bien es cierto, puede que ellos no se equivoquen, no ahondaron en las posibilidades, capacidades y pasiones de Alicia; de hecho, ese trabajo no les corresponde. Alicia cuenta con una historia alterna, es una apasionada de escribir cartas de afecto a su madre, estudió en un colegio religioso con notas promedio altas, está terminando de estudiar el idioma Francés y lo habla con increíble fluidez; y, a la vez, participa de un campeonato internacional de Dota en donde sus probabilidades de campeonar son muy altas. Entonces ¿Alicia estará condenada al fracaso profesional? Si lo enfocamos desde la educación tradicional, sí; y muy probablemente se podría hablar de una mala orientación vocacional. Lo más seguro es que cuando Alicia era niña y dijo que quería viajar por el mundo jugando con todos sus amigos y conociendo con su familia la torre Eiffiel, nadie hiciera caso. Probablemente nadie se sentó a su lado a empezar a construir su sueño.
A puertas de finalizar la etapa académica escolar secundaria, un conjunto de interrogantes abordan la mente de un estudiante. ¿Qué carrera debo estudiar? ¿Qué profesión debo elegir? ¿Complaceré a mis padres con mi elección? ¿Tendré un buen salario y status social? etc. Todas estas preguntas se fueron construyendo a medida que fuimos creciendo académicamente. Una sociedad como la nuestra nos lleva a buscar un modelo de éxito basado en el profesional destacado con un trabajo estable; sin dejar en claro los retos que plantea esto.
Si bien es cierto, existen numerosas técnicas y pruebas vocacionales; un punto muy importante y en boga, es la orientación profesional realizada por un experto. Usualmente esta responsabilidad recae en psicólogos y/o educadores especialistas en identificar cuáles son las características resaltantes en una persona y ayudarlo a definir en donde podría desempeñarse mejor.
En todo caso una gran pregunta es: ¿Nuestro sistema académico formativo aboga por que el estudiante tenga en claro sus virtudes, capacidades y limitaciones de forma que pueda elegir? Cuando un niño en la etapa pre escolar, elige a los 5 años en su clase de “Las Profesiones” ser Jardinero, Profesor, Músico, Policía, Pintor, Actor, Cantante, Doctor, Futbolista, Skater, Astronauta, Bombero, Enfermera ¿Logran esta meta?, ¿los educadores afianzan esta meta?, ¿Los padres dejan de lado sus prejuicios y les enseñan a alcanzar esta meta y por ende felicidad?. La respuesta salta a la vista cuando testeamos el alto nivel de deserción escolar, bajo rendimiento académico, frustración en los primeros ciclos universitarios y profesionales que terminan enfocando esfuerzos en diversas actividades muy ajenas a sus estudios superiores.
Entonces ¿necesitamos orientación vocacional? Una propuesta interesante es la Construcción Vocacional. La revolución educativa debería buscar posibilidades de desempeño profesional, partiendo de la valoración de las características personales con que cuenta cada persona. El aprendizaje debe darse en función del desarrollo personal, acompañado por el éxito académico; tomando en cuenta que no todos somos buenos para áreas marcadas cómo exitosas – “…si sabes matemática, entonces eres muy inteligente y futuro Ingeniero…alégrate…”- y muchas veces dejamos de lado aquella pasión que alguien se encargo de asesinar tildándola de hobbie, pasatiempo o de “de eso no se puede vivir”. El estudiante desde temprana edad, debe formar un aprendizaje integral, en donde guarde cercano vínculo con los mensajes llegados de casa, la escuela y la sociedad. Debemos de buscar construir un futuro deseado, siendo creativos y a la vez realistas de lo que nuestros estudiantes pueden hacer y lograr.
Construir una Vocación entonces plantea el reto de generar una revolución en nuestros conceptos y asumir que tenemos la gran posibilidad de formar personas de éxito, que valoren todas sus habilidades y las pongan en práctica de forma provechosa y bondadosa. Dejar de lado el prejuicio de querer que los estudiantes se ajusten a un mundo globalizado y abandonen sus pasiones; y valorar la trascendencia, originalidad, creatividad que hay en cada uno de ellos. Construir la vocación, implica un acompañamiento desde los primeros aprendizajes en el hogar, la escuela y la sociedad. Construir una vocación implica el serio desafío de enrumbar los diversos tropiezos, fracasos y frustraciones que puedan aparecer para convertirlas en una oportunidad de aprendizaje futuro. De esta manera, se podría hablar de una adecuada construcción vocacional y por ende una vida plena, con metas y pasiones que vivir.
Alicia tiene 22 años, decidió dejar su carrera para buscar trabajo en lo la embajada Francesa, pues habla muy bien el Francés. Su capacidad de empatía, buen trato y la seguridad que ha ganado en el trabajo, le abrió nuevas posibilidades. Alicia viajará a Paris en un mes, Alicia construyó un futuro deseado, Alicia; hoy por hoy, es feliz. 
 

Mark Beyebach y su mirada acerca de la Psicoterapia Breve

Sin duda alguna, una de las mejores cosas que ha sucedido en mi vida como Psicólogo, es haberme topado con la Psicoterapia Sistémica Breve Centrada en Soluciones. Un libro introductorio y casi de cabecera para entender conceptos acerca del desarrollo de las sesiones y propósitos de las mismas es "24 ideas para una psicoterapia breve" de Mark Beyebach. Un viaje a través de lectura bastante digerible para entender la magia de esta terapia amable.




martes, 7 de octubre de 2014

Teoría de la Comunicación Humana

A continuación dejo el enlace del libro en PDF "Teoría de la Comunicación Humana - Interacciones, Patología y Paradojas" de Paul Watzlawick en su 5ta edición (1985), Editorial Herder - Barcelona.

Este libro, lanzado en 1967 nos dá claras luces del pensamiento cibernético y nos induce al campo de la terapia sistémica.


ENLACE:
http://primeravocal.org/wp-content/uploads/2011/05/Watzlawick-Paul-Teoria-De-La-Comunicacion-Humana3.pdf

Reconstruyendo conceptos Psicológicos

Me arriesgaré a publicar este video para empezar con esta aventura y luego proporcionaremos algunos comentarios!
Aquí arrancamos!